Brenden Aaronson se casa y deja la concentración de Estados Unidos
En Fayetteville, Georgia, la ausencia de un internacional de Estados Unidos en un entrenamiento de la selección suele encender alarmas. Esta vez, nadie levantó una ceja. Brenden Aaronson tenía un motivo inapelable: estaba pasando por el altar.
El centrocampista de Leeds abandonó la concentración del equipo nacional tras la sesión del jueves para casarse con su pareja de toda la vida, Milana D’Ambra, hija de Don D’Ambra, entrenador del equipo masculino de fútbol de Saint Joseph’s. Un enlace con fuerte acento futbolero, casi una reunión de dos dinastías del balón.
La planificación fue quirúrgica. Aaronson, mundialista en Qatar 2022 y pieza estable en las convocatorias recientes de Estados Unidos, recibió permiso para dejar el campamento el jueves y estaba previsto que regresara a tiempo para entrenar el sábado. Una breve escapada en mitad de la preparación, con la confianza del cuerpo técnico y el respaldo de un vestuario que conoce bien su peso en el grupo.
A sus 25 años, el mediocampista de Medford, Nueva Jersey, se ha consolidado en la élite europea con Leeds en la Premier League, pero su historia sigue muy ligada a sus raíces familiares. Los Aaronson forman una auténtica saga del fútbol estadounidense: su hermano Paxten milita en Colorado Rapids de la MLS, mientras que su hermana Jaden jugó como freshman la pasada temporada de otoño con Villanova. El padre, Rusty, es el director deportivo de Real Futbol Academy en Medford, vivero de talentos y punto de partida de esta familia futbolera.
Para la federación estadounidense, no es la primera vez que hace un guiño a la vida personal de sus estrellas. Christian Pulisic ya disfrutó de un permiso especial el 27 de mayo de 2016 para asistir al baile de graduación de Hershey High School en el Hershey Hotel, en Pensilvania, antes de reincorporarse y disputar al día siguiente el duelo de Copa América ante Bolivia en Kansas City, Kansas. Entonces era un adolescente en plena irrupción; hoy es el líder de un grupo en el que Aaronson se ha ganado un lugar propio.
Entre prom y boda, la selección de Estados Unidos sigue aprendiendo a convivir con algo que durante años le faltó a su ecosistema: futbolistas que combinan la presión de la élite con una vida personal que no se detiene. Y mientras el equipo afina detalles en el campo, Aaronson regresa al trabajo con un anillo en la mano y el mismo objetivo de siempre: transformar esa estabilidad fuera del césped en influencia decisiva dentro de él.
Podría interesarte

Luis Suárez brilla en el debut de Lewandowski y asegura victoria para Inter Miami

Tottenham inicia su gira por Nueva Zelanda y Australia: Robertson y Van Hecke a bordo

Pep Guardiola enfría el sueño azzurro: pide 20 millones al año

Lewandowski revela el potencial de Lamine Yamal y su apoyo a España

Arsenal en verano: Trossard se va, Martinelli incierto y Barcola entra

El culebrón Julian Álvarez y el futuro incierto de las estrellas del fútbol
