Celtic acelera su mercado con Duran y el regreso de Carter-Vickers
Celtic acelera el mercado: Duran llega, la afición aprieta y Carter‑Vickers vuelve
El verano en Celtic Park ha tardado en arrancar, pero por fin se mueve. Martin O’Neill espera que la maquinaria de fichajes se ponga a toda velocidad con la inminente llegada de Camilo Duran, llamado a ser el primer refuerzo de la nueva temporada.
El delantero de 24 años, tras pasar el reconocimiento médico, se incorporará al Celtic por una cantidad cercana a los 6 millones de libras, después de una campaña 2025-26 brillante con Qarabag, en la que firmó cinco goles en la Champions League. No es un fichaje menor: es una apuesta clara por elevar el nivel competitivo en Europa, no solo por engordar la plantilla.
Mientras tanto, un veterano se queda. Alex Oxlade-Chamberlain ha ampliado su vínculo con el club por un año más, después de aterrizar en enero con un contrato de corta duración. Su experiencia y su peso en el vestuario convencen a O’Neill, pero no calman del todo a una grada inquieta.
Porque la paciencia de la afición se agota. El arranque de temporada se acerca y muchos sienten que el campeón de la Scottish Premiership se está quedando corto en ambición en el mercado.
O’Neill, sin embargo, insiste en que el trabajo está en marcha.
“Tenemos a varios jugadores en el radar”, explicó. “Hemos hecho varias ofertas también. Espero que, en no demasiado tiempo, quizá en las próximas dos semanas, tengamos futbolistas realmente buenos para añadir a los muy buenos que ya tenemos en el club”.
La promesa es clara. Ahora falta el golpe sobre la mesa.
Carter‑Vickers vuelve a pisar el césped
Entre tanto ruido de mercado, una imagen devolvió calma y algo de ilusión: Cameron Carter‑Vickers volvió a jugar.
El central disputó la primera parte del empate 1-1 ante Shelbourne, un amistoso marcado por dos penaltis tardíos, uno para cada lado. Más allá del marcador, el foco estaba en él. Era su primera aparición desde octubre, cuando una rotura del tendón de Aquiles frenó en seco su temporada.
El defensa de Estados Unidos recordó cómo empezó todo, en un duelo de Europa League ante Sturm Graz. Al principio pensó que era “un simple calambre” en la pantorrilla. El diagnóstico real llegó rápido: ruptura del Aquiles. Lesión grave. Parón largo.
A partir de ahí, solo quedaba reconstruirse.
Carter‑Vickers describió un proceso paciente, casi milimétrico: tres semanas con escayola, ocho con bota, el pie inmóvil, sin poder moverlo en ninguna dirección. Cada pequeño avance en la rehabilitación se convirtió en una victoria privada. Un grado más de movilidad. Un paso más en el gimnasio. Un gesto técnico que volvía a salir natural.
Sin prisas, sin atajos. Solo acumulando “pequeñas ganancias”, como él mismo lo definió, hasta verse otra vez con la camiseta del Celtic, listo para competir.
Su regreso es mucho más que una buena noticia médica. Es una pieza clave de la defensa que vuelve justo cuando el club se prepara para un verano de cambios profundos.
Sutton lanza el aviso: “Hay que gastar hasta 50 millones”
Mientras O’Neill pide tiempo y Carter‑Vickers recupera sensaciones, la voz de Chris Sutton suena como una alarma en el entorno del club. El exdelantero, ahora analista, no se anda con rodeos: para retener el título y competir de verdad en la Champions League, el Celtic necesita una inversión mayúscula.
Sutton recordó la pasada temporada y el impacto de O’Neill: “Martin obró maravillas el año pasado. No veía al Celtic ganando la liga desde la posición en la que se encontró en un par de ocasiones”. La racha final fue “extraordinaria”, pero para él el análisis no se puede quedar en la épica.
El diagnóstico es duro: el equipo sufrió demasiado durante el curso y la plantilla necesita una renovación profunda. No solo retoques.
Hay otro frente abierto: las posibles salidas. Sutton apunta a nombres pesados del vestuario: Reo Hatate, Daizen Maeda, Arne Engels. Si se marchan, el Celtic no solo perderá calidad, perderá identidad competitiva. Y ahí llega la pregunta clave: ¿con quién se reemplaza a ese tipo de futbolistas?
Para Sutton, la respuesta pasa por la chequera: el club “posiblemente tendrá que gastar hasta, o más de, 50 millones de libras” para reconstruir un bloque capaz de defender la corona doméstica y dar la cara en Europa.
No es una opinión aislada. Es el tipo de mensaje que la grada comparte en voz baja desde hace semanas.
Un estreno de campeón… con presión añadida
El calendario tampoco da margen para la relajación. El Celtic iniciará la defensa del título de la Scottish Premiership en casa, ante Dundee, el 3 de agosto. Un lunes por la noche, con el balón echando a rodar a las 19:30, en un fin de semana histórico para el fútbol escocés: por primera vez, los seis partidos de la primera jornada se emitirán en directo.
Será una fiesta para la liga. Para el Celtic, un examen.
Llegará con un fichaje como Camilo Duran bajo el brazo, con Oxlade-Chamberlain renovado y con Carter‑Vickers de vuelta al eje de la zaga. Pero también con un interrogante gigantesco sobrevolando el club: ¿habrá llegado esa oleada de “muy buenos jugadores” que promete O’Neill? ¿O entrará en escena el campeón de Escocia con la sensación de haberse quedado corto en un verano decisivo?
Podría interesarte

Rodri: gloria mundial y dudas sobre su futuro

La Roshn League y la ausencia de campeones del mundo

Alejandro Garnacho: Nueva Oportunidad en Aston Villa

Leny Yoro: Verano Clave en Manchester United

Arsenal prepara una limpieza para financiar su salto en la Champions

Laporta marca el fin del interés por Julián Álvarez
