Haaland y su ascenso viral en el Mundial
Erling Haaland pelea por la Bota de Oro del Mundial. Ese es el premio oficial. El otro, el que nadie entrega pero todos ven, ya lo tiene en casa: es el jugador más viral del torneo.
El delantero llegó a la cita con una legión de fieles en Noruega y en Manchester, al menos en el lado azul de la ciudad. También en Leeds lo sienten propio: nació allí, cuando su padre Alf-Inge Haaland jugaba para el club, y creció declarando su amor por el equipo de Yorkshire.
Ahora, con Noruega en cuartos de final, el contagio es global. La fiebre Haaland se ha desatado, y no solo por sus goles. También por todo lo que hace cuando el balón deja de rodar.
El Mundial de TikTok
Los datos cuentan la historia con crudeza. En la primera semana de julio, las búsquedas de “Haaland” entraron en el top 10 de búsquedas generales en TikTok en el Reino Unido, con un aumento de más del 300% respecto a la semana anterior. En ese tramo fue el jugador del Mundial más buscado en la plataforma.
El interés no se quedó ahí. Las búsquedas de “Haaland best moments” crecieron un 1.300% semana a semana. Desde el inicio del torneo se han publicado más de 14.000 contenidos con #Haaland y #ErlingHaaland combinados, casi un 500% más de publicaciones mes a mes.
La cifra total impresiona: 1,4 millones de publicaciones sobre él. Aun así, el noruego todavía mira desde cierta distancia a los gigantes del ecosistema digital: #Messi suma 25 millones de publicaciones y #Ronaldo, 22,3 millones.
Pero el ritmo de crecimiento de Haaland apunta en otra dirección.
De Papá Noel a “raw dogging” un vuelo
El personaje digital de Haaland no nació en este Mundial. Ya venía avisando.
La pasada Navidad, en su canal de YouTube, se disfrazó de Papá Noel por las calles de Manchester para repartir regalos a niños. El vídeo corrió como la pólvora. Igual que sus historias de Instagram, a menudo virales, como aquella en la que contaba, con ironía, que estaba “raw dogging” un vuelo, es decir, sin comida, agua ni entretenimiento.
Durante este Mundial, su presencia se ha disparado en Instagram y TikTok, mientras millones de aficionados siguen sus historias en Snapchat, donde suma 4,7 millones de suscriptores. Haaland no se limita a dejar que hablen de él: entra al juego, comenta, se ríe, se suma al meme.
En una publicación de Instagram en la que un usuario preguntaba: “¿Estoy perdiendo la cabeza o esta cebolleta se parece a Haaland?”, el delantero respondió con un meme: un perro subiendo la ventanilla del coche, el clásico gesto digital de “me escondo”.
Su cuenta de Instagram ha pasado de 40 a 60 millones de seguidores durante el torneo, lo que lo convierte en el gran jugador que más rápido ha crecido en la plataforma. Sus Reels acumulan más de 683 millones de visualizaciones desde que empezó el Mundial.
Shrek, turista anónimo y sombrero tejano
Haaland entiende el código de internet. Lo habla con naturalidad.
Ha publicado una foto trucada junto al ogro Shrek, con un pie de foto sencillo y demoledor: “Selfie con mi gemelo”. En otra imagen aparece camuflado como turista en Nueva York, con gorra de béisbol y gafas de sol. En Texas, cambia su icónico casco vikingo por un sombrero de vaquero mientras hace compras.
El ecosistema digital se ha rendido tanto que hasta Google ha entrado al juego: al buscar su nombre, aparece una animación de remeros con cascos vikingos cruzando la pantalla.
No todo son bromas. Algunos vídeos virales lo muestran en gestos de respeto y deportividad. En uno, se ve cómo dobla con cuidado su camiseta y se la entrega a un utillero, mientras otros jugadores las tiran al suelo sin miramientos. Un detalle pequeño, amplificado por millones de pantallas.
La “bromance” que domina el For You Page
Su amistad con Jude Bellingham, compañero en su etapa en Borussia Dortmund y hoy motor de la selección inglesa, también ha conquistado a las redes. Las imágenes de ambos, entre risas y complicidad, han llevado a algunos usuarios a compararlos con los dos rivales de hockey de la serie “Heated Rivalry” de HBO, justo cuando Noruega se prepara para medirse a Inglaterra el sábado.
El efecto arrastra a otros. Bellingham suma 1,3 millones de publicaciones en TikTok, una cifra que deja muy atrás al capitán inglés Harry Kane, con 277.600.
La ola llega a rincones inesperados. Una creadora de TikTok de 18 años, de Países Bajos, hizo un vídeo sobre Haaland y Bellingham que se ha compartido más de 100.000 veces. Confiesa que “no conocía a Haaland antes de este Mundial”. No es una seguidora habitual del fútbol, salvo en Mundiales y Eurocopas, y sobre todo cuando juega su país. Pero este año, cuenta, su For You Page se llenó de Haaland: sus momentos graciosos, sus historias de Snapchat, su “vibe”.
Lo resume sin rodeos: le gusta la energía de Haaland, le hacen gracia sus publicaciones y le atrae la “bromance” con Bellingham. Suficiente para convertirlo en protagonista de su contenido.
La doble de Rusia y el espejo de la fama
La ola Haaland también ha salpicado a Anastasia Kostromitina, modelo rusa que ha encontrado su propio momento de viralidad. Todo empezó con un vídeo que su madre subió imitando las poses del delantero, después de que muchos señalaran su parecido con él.
Cabello rubio largo, ojos azules intensos, estatura alta. Las comparaciones se multiplicaron. Kostromitina admite que al principio se sintió confundida, pero pronto cambió de perspectiva: ser comparada con un atleta de ese nivel, dice, “no es nada ofensivo”. Al contrario. Lo define como un deportista increíble y, sobre todo, humilde.
Manchester ya lo sabía
En Manchester, la sensación es distinta. Allí no descubren a Haaland. Solo ven cómo el resto del planeta se pone al día.
En los grupos de aficionados de Manchester City se repite la misma idea: el mundo solo está viendo ahora lo que ellos llevan tiempo disfrutando. Dante Friend, del grupo 1894, lo define como “un gran activo para el club”. Destaca su hiperactividad en redes, su costumbre de seguir cuentas de aficionados y su cercanía con algunos de los hinchas más influyentes. La conclusión es clara: lo sienten “uno de los suyos”.
Kevin Parker, secretario general de la peña oficial de Manchester City, no escatima elogios. Lo coloca “entre los mejores delanteros y goleadores del mundo”, pero subraya otra diferencia: su personalidad. Para Parker, Haaland es “un tipo genuinamente agradable” y el Mundial solo ha amplificado esa percepción a escala global.
El contraste con el ruido que rodea al torneo es evidente. Mientras la FIFA y algunas de sus decisiones han generado “vibras negativas”, como señalan los aficionados, Haaland parece ir por otro carril: todo lo que hace transmite “positivo, positivo”.
Howard Cohen, presidente de la Manchester City Disabled Supporters Association, recuerda que, cuando llegó al club, parte de la prensa lo retrataba como alguien “callado y reservado”. La realidad, dice, ha desmontado ese cliché en tiempo récord. No se toma demasiado en serio a sí mismo, bromea con todos, disfruta.
En un fútbol cada vez más calculado, más controlado, más filtrado por departamentos de comunicación, Haaland se ha colado por la rendija con naturalidad. Marca goles, sí. Pero también dobla camisetas, responde memes, se disfraza de Papá Noel y se ríe de sí mismo.
Y mientras el Mundial avanza hacia sus partidos decisivos, una pregunta queda flotando: ¿hasta dónde puede llegar un delantero que domina el área… y el algoritmo?
Podría interesarte

Tottenham inicia su gira por Nueva Zelanda y Australia: Robertson y Van Hecke a bordo

Pep Guardiola enfría el sueño azzurro: pide 20 millones al año

Lewandowski revela el potencial de Lamine Yamal y su apoyo a España

Arsenal en verano: Trossard se va, Martinelli incierto y Barcola entra

El culebrón Julian Álvarez y el futuro incierto de las estrellas del fútbol

Rodri acelera su llegada al Real Madrid: reunión secreta y negociación
