canchacentral full logo

Liverpool necesita reforzar su defensa tras la salida de Konaté

Ibrahima Konaté está dejando que su contrato se consuma en Merseyside. Cada semana que pasa acerca un poco más al internacional francés a la agencia libre y abre un agujero enorme en el corazón de la zaga del Liverpool. Un vacío que no se tapa con parches.

Virgil van Dijk seguirá un año más. Le queda una temporada de contrato, pero el capitán cumplirá 35 en julio. El club sabe que ya no se trata solo de encontrarle un acompañante: necesita a su heredero. Al sucesor de un campeón de Premier League y Champions League. Y lo necesita pronto.

Un verano de gasto en ataque, una defensa que cruje

En 2025, el Liverpool tiró la casa por la ventana. Rompió récords de traspasos en Reino Unido para blindar el frente ofensivo: llegaron Alexander Isak, Florian Wirtz y Hugo Ekitike, inversiones de élite para un ataque de lujo.

También aterrizaron Jeremie Frimpong y Milos Kerkez para apuntalar los laterales. La banda quedó reforzada, el cartel del proyecto, reluciente. Pero el centro de la defensa envejece, se resiente, y 2026 apunta directamente a esa zona frágil del campo.

Los nombres empiezan a circular. Murillo, el central brasileño que brilla en Forest, se ha colado en varias agendas de reclutamiento. Su energía y atrevimiento no pasan desapercibidos. Más al norte, el poderío y la zancada de Van de Ven lo convierten en otro objetivo evidente, incluso si el Tottenham consigue esquivar el descenso este verano. El Liverpool mira dentro de la Premier League y toma nota.

Glen Johnson marca la hoja de ruta

Glen Johnson, ex lateral del Liverpool, no duda al hablar de prioridades. Consultado sobre si el club debe centrarse en jugadores con experiencia en Premier League, responde con claridad en una entrevista con GOAL, en colaboración con BetMGM.

“Posiblemente. Creo que la experiencia en la Premier League es importante en cualquier posición que intenten mejorar, porque no se trata solo de mejorar el puesto, tienen que competir con quien vaya a ganar la liga”, explica.

El mensaje es directo: no basta con fichar talento, hay que fichar futbolistas listos para competir por el título desde el primer día.

“No es tan sencillo como traer a alguien con esa experiencia, simplemente tienen que ser lo bastante buenos. Pero sí creo que tienen que ser jugadores contrastados, no tienen tiempo para fichar a un chico de 20 años que podría ser el mejor central dentro de cinco o seis años; tienen que empezar a competir ya”.

En ese contexto, Murillo y Van de Ven aparecen como candidatos naturales dentro del campeonato inglés. “Esos dos parecen los obvios si tuvieras que elegir de la Premier League, pero si son lo bastante buenos para dar ese salto y pelear por títulos, hasta que no les den la oportunidad, nunca lo sabremos”, añade Johnson.

La exigencia es inmediata. El margen de error, mínimo.

¿Uno o dos centrales? La urgencia manda

La salida de Konaté no solo obliga a reaccionar, obliga a planificar. Johnson va un paso más allá y apunta a una reestructuración más profunda del eje defensivo.

“Probablemente necesitan dos”, reconoce. “Pero, contradiciendo un poco lo que acabo de decir, uno que pueda entrar ya y que sea lo bastante bueno para competir, y otro que pueda reemplazarle dentro de tres o cuatro años”.

La idea es sencilla, casi de manual: presente y futuro en una misma ventana. Un titular preparado para sostener la pelea por la Premier League y un proyecto de central que crezca a la sombra de Van Dijk y de ese nuevo líder.

“No lo han hecho realmente en el pasado, pero sería una opción sensata para mí”, admite. “Eso no garantiza que funcione, pero necesitan un central ahora, y van a tener que reemplazar a otro dentro de un par de años”.

Es una advertencia clara: si el Liverpool no anticipa el relevo en la zaga, el golpe puede llegar de golpe… y demasiado tarde.

Un banquillo bajo sospecha y un club en reconstrucción

La gran incógnita, sin embargo, está en quién tomará estas decisiones cuando se abra de nuevo el mercado. Un año después de entregar la Premier League a Anfield, Arne Slot trabaja bajo una presión creciente.

El 1-1 ante el Chelsea dejó algo más que dos puntos en el aire. Dejó un sonido incómodo: los abucheos que volvieron a caer desde la grada. El Liverpool se agarra como puede al cuarto puesto en la tabla, defendiendo su plaza de Champions League con más angustia que autoridad.

La clasificación para la máxima competición europea está al alcance, pero el ambiente no es de celebración, sino de juicio. Se habla de cambios en el banquillo, de un posible relevo en la dirección técnica justo antes de acometer otra reconstrucción profunda de una plantilla que se ha quedado muy por debajo de las expectativas en la temporada 2025-26.

El club que hace poco levantaba títulos con naturalidad encara ahora un verano decisivo: debe rehacer el centro de su defensa, decidir quién manda en el banquillo y, sobre todo, demostrar que sigue siendo un destino para futbolistas que quieran ganar la Premier League, no solo jugarla.