Suiza y Colombia buscan los cuartos en el Mundial 2026
Quedan cuatro pasos para la gloria. El último duelo de octavos del Mundial 2026 se juega en Vancouver, donde Suiza y Colombia se miran de frente con la misma ambición: igualar su mejor historia… y, si pueden, reescribirla.
El martes 7 de julio, en el BC Place, el reloj marcará la 1pm local (20:00 GMT) cuando la pelota eche a rodar. Será el tercer partido consecutivo de los suizos en este estadio, un detalle que no es menor cuando cada centímetro, cada rebote y cada corriente de aire cuentan.
Dos caminos distintos, un mismo destino
Suiza llega a esta cita con la autoridad de quien ha hecho los deberes. Lideró el Grupo B con siete puntos: victorias ante Canadá y Bosnia y Herzegovina, empate frente a Qatar. En el cruce de treintaidosavos, un 2-0 sólido contra Argelia rompió una barrera histórica: fue su primer triunfo en eliminatorias mundialistas desde 1938.
Colombia ha seguido una ruta parecida en números, distinta en matices. Siete puntos también, pero al frente del Grupo K: ganó a Uzbekistán y RD Congo, e igualó con Portugal. En la ronda de 32, un 1-0 ajustado ante Ghana, de esos partidos que se cierran con dientes apretados y un solo detalle a favor.
La diferencia está en el aura. Suiza se presenta como bloque fiable que empieza a creer de verdad en sí mismo. Colombia, como ese invitado incómodo que nadie quiere cruzarse en un torneo largo: concede poco, golpea cuando debe y no se descompone.
Manzambi, el chico que cambió el plan de Suiza
En medio del orden suizo ha irrumpido un nombre propio: Johan Manzambi. Apenas 20 años, centrocampista, y ya convertido en la carta más visible de este equipo. Tres goles, dos asistencias. Números de veterano en su primer Mundial.
Lo curioso es que arrancó el torneo en el banquillo. Desde entonces, se ha ganado el derecho a no salir nunca del once. Conduce, asiste, llega al área, interpreta los espacios. Se ha transformado en el motor creativo y en el rematador inesperado.
Su seleccionador, Murat Yakin, no ha escatimado elogios. Le ha definido como “muy valioso e importante”, un jugador completo, de equipo, con margen enorme de crecimiento. Y lo cierto es que el ataque suizo se sostiene en un cuarteto que hoy intimida: Manzambi, Breel Embolo, Dan Ndoye y Ruben Vargas suman ocho de los nueve goles del conjunto helvético.
Si esa sociedad vuelve a carburar, Suiza se plantará en unos cuartos de final que no pisa desde 1954, cuando fue anfitriona. Sería apenas la cuarta vez en la historia, tras 1934, 1938 y aquel Mundial en casa.
La Colombia de Lorenzo: orden atrás, colmillo adelante
Al otro lado, Néstor Lorenzo ha construido una Colombia reconocible y, sobre todo, adaptable. Él mismo la define como “versátil”: un equipo que sabe leer los momentos, cambiar de registro y ajustar el plan sin perder la esencia.
El dato defensivo es contundente: solo un gol encajado en todo el torneo, en el debut ante Uzbekistán. Desde entonces, cerrojo casi perfecto. Cinco tantos a favor en cinco encuentros, con Daniel Muñoz como inesperado máximo anotador (dos goles) y un Luis Díaz de Bayern Munich que ha aportado un tanto y una asistencia, siempre amenazante por fuera.
Lorenzo insiste en el tipo de futbolista que sostiene su idea: jugadores que “interpretan el juego con sencillez”, entienden los ritmos, dominan lo físico y lo técnico, y permiten que el colectivo crezca. La Colombia que se presenta en Vancouver mira de reojo a 2014, cuando alcanzó por primera vez los cuartos de final en Brasil. La misión es clara: repetir, como mínimo, aquella hazaña.
Hay, sin embargo, una sombra estadística: el rendimiento reciente ante selecciones europeas. Este año perdió amistosos con Croacia y Francia, y en este mismo Mundial empató con Portugal en la fase de grupos. No es un dato definitivo, pero sí un aviso de que el margen de error se reduce cuando enfrente aparece un rival del Viejo Continente.
El tablero táctico y las dudas que lo pueden cambiar todo
Sobre el papel, el duelo promete un choque de estructuras bien definidas.
Suiza apunta a su ya clásico 4-2-3-1, con Gregor Kobel bajo palos; una línea de cuatro con Denis Zakaria, Nico Elvedi, Manuel Akanji y Ricardo Rodríguez; doble pivote de trabajo y jerarquía con Remo Freuler y Granit Xhaka; tres mediapuntas móviles (Ndoye, Manzambi, Vargas) por detrás de Embolo, referencia y descarga.
Colombia respondería con un 4-3-3 de manual: Camilo Vargas en la portería; Daniel Muñoz, Dávinson Sánchez, Jhon Lucumí y Johan Mojica en defensa; un centro del campo combativo con Jhojan Torres Puerta, Jefferson Lerma y Jhon Arias; y un tridente ofensivo con James Rodríguez, Jhon Córdoba Suárez y Luis Díaz.
Pero nada está garantizado. Suiza llega tocada. Manzambi, Vargas y Djibril Sow abandonaron antes de tiempo el último entrenamiento, encendiendo todas las alarmas. Yakin lo admitió sin rodeos: si tienen que retirarse de una sesión, “es una gran molestia” y su ausencia sería “un gran problema” para el equipo.
A esas dudas se suman las bajas confirmadas de Michel Aebischer y Jaquez, ambos con problemas musculares. En Colombia, la preocupación pasa por la lesión en la ingle de Córdoba, que lo mantiene fuera de combate.
Cada parte médico puede alterar el guion. Una Suiza sin Manzambi ni Vargas perdería gran parte de su filo. Una Colombia sin su ‘9’ de referencia tendría que ajustar alturas y referencias ofensivas.
Un duelo de estilos… y de nervios
Los números delatan un choque equilibrado. El modelo de predicción de Opta otorga a Colombia un 41,9 % de opciones de ganar en los 90 minutos. Suiza se queda en un 28,2 %. El restante 29,9 % apunta a una prórroga que, con dos defensas tan aplicadas, no parece un escenario remoto.
En el historial directo, la balanza también cae del lado cafetero. Será el quinto enfrentamiento entre ambos. Tres de los cuatro anteriores fueron amistosos; el último, en marzo de 2007, terminó 3-1 para Colombia. El único cruce oficial data del Mundial de 1994: 2-0 para los sudamericanos en la fase de grupos.
Suiza ha cambiado mucho desde entonces. Colombia también. Pero esos antecedentes alimentan la confianza de un vestuario que sabe que, cuando logra imponer su ritmo, es muy difícil de desarmar.
Dónde se verá el partido y qué espera al ganador
En Suiza, el choque se emitirá por RTS, SRF y RSI a las 22:00 (hora de verano de Europa Central). En Colombia, se verá a las 15:00 por Caracol y RCN Television SA. En Estados Unidos, la cita será a las 15:00 (Eastern Daylight Time) por FOX, FOX One, Telemundo App, Telemundo Network y Peacock. En el Reino Unido, a las 21:00 por STV, STV Player, ITVX e ITV1.
El premio es mayúsculo. Quien sobreviva en Vancouver viajará a Kansas City para disputar los cuartos de final el 11 de julio, frente a Argentina o Egipto. Un cruce que, de por sí, ya promete una carga emocional enorme.
Suiza busca un regreso a la élite mundial que se le ha escapado durante décadas. Colombia persigue la confirmación de que lo de 2014 no fue un destello aislado, sino el inicio de una era competitiva.
En BC Place, bajo techo y con dos hinchadas que no se guardan la voz, solo quedará una pregunta por responder: ¿quién está más preparado para dar el siguiente paso hacia el sueño de un Mundial que ya huele a tramo final?
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