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Trossard se marcha del Arsenal al Besiktas

Leandro Trossard ya tiene nuevo destino. El extremo belga de 31 años abandona el Arsenal y pone rumbo al Besiktas, en un traspaso definitivo cifrado en unos 15,3 millones de libras. Un movimiento que cierra un capítulo intenso en el norte de Londres y abre otro en Estambul, en plena madurez de su carrera.

Llegó al Arsenal en enero de 2023 procedente del Brighton, casi a mitad de temporada, como refuerzo inmediato para un equipo que buscaba dar el salto definitivo en la Premier League. No tardó en integrarse en el engranaje de Mikel Arteta: inteligente entre líneas, agresivo en la presión, siempre dispuesto a aparecer en los espacios que otros no veían.

Su impacto se refleja en los números. Trossard disputó 174 partidos con la camiseta del Arsenal en todas las competiciones, con 36 goles y 34 asistencias. Cifras de jugador fiable, de futbolista que quizá no acapara portadas cada semana, pero que sostiene al equipo en los momentos largos de la temporada.

Formó parte del grupo que rompió una sequía de más de dos décadas sin título de Premier League para el club. Ese dato pesa. Estará para siempre ligado a la plantilla que devolvió al Arsenal a la cima del fútbol inglés, un hito que marca la memoria de cualquier aficionado.

El club lo despidió con un mensaje claro en su comunicado oficial: agradecimiento por su “valiosa contribución” y los mejores deseos para el futuro. Palabras medidas, pero que encierran el reconocimiento a un jugador que cumplió cada vez que se le pidió.

Trossard llega ahora al Besiktas tras haber pasado también por un Mundial, el de 2026, con Bélgica. Aporta experiencia internacional, conocimiento de la élite y la versatilidad de un atacante capaz de jugar por dentro o por fuera, de asociarse o de finalizar.

El Arsenal sigue ajustando su plantilla tras el título liguero. El Besiktas, en cambio, apuesta fuerte por un futbolista contrastado para relanzar sus aspiraciones. Trossard deja Londres con un campeonato bajo el brazo y la sensación de haber aprovechado su ventana en la élite inglesa. Ahora le toca demostrar si ese mismo colmillo competitivo puede encender también las noches del fútbol turco.