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Arsenal y el sueño de Vinicius: decisiones difíciles en el mercado

Arsenal se ha ganado el derecho a soñar a lo grande. El verano pasado llevó su músculo financiero al límite, gastó más de 250 millones de libras y fue recompensado con su primer título de Premier League en 22 años. Apenas entraron unos 9 millones por ventas. Ese desequilibrio no se repetirá. No puede.

Ahora, con Vinicius Jr convertido en objetivo real y no solo en fantasía de mercado, en el club asumen que para dar otro golpe sobre la mesa hay que hacer sitio. En la plantilla y en el balance. Leandro Trossard y Jakub Kiwior ya han salido por unos 30 millones combinados, pero no basta. Para ir a por una superestrella de Real Madrid, hay que tomar decisiones duras.

Gabriel Jesus, el gran salario en la diana

El caso más evidente es Gabriel Jesus. Arsenal está dispuesto a escuchar ofertas por el brasileño este verano. Le queda solo un año de contrato y el club no tiene intención de renovarlo. La postura es clara: se le valora en 20 millones de libras y ese precio debe cumplirse para aprobar su salida.

Hasta ahora, en el Emirates se han mostrado tranquilos, incluso abiertos a dejar que se marche gratis en 12 meses si no llega una propuesta adecuada. Pero la ecuación cambia cuando entra Vinicius Jr en la pizarra. Para cuadrar un paquete salarial de élite y convencer tanto al jugador como a Real Madrid, liberar las cerca de 250.000 libras semanales que cobra Jesus sería un alivio enorme.

Si la llegada de Vinicius se pone a tiro, la rigidez del precio podría aflojarse. Menos traspaso, más margen salarial. El tipo de concesión que un club grande acaba aceptando cuando ve un fichaje de este calibre a su alcance.

Gabriel Martinelli, la pieza que puede desatar un dominó

El futuro de Gabriel Martinelli está directamente ligado a lo que ocurra con Vinicius Jr. Comparten agencia de representación, Roc Nation, y si el madridista aterriza en el norte de Londres, el siguiente movimiento lógico sería buscar un nuevo destino para Martinelli.

Bayern Munich ya mostró interés en el pasado y el brasileño, con 25 años, entra de lleno en sus años de plenitud. En un mercado inflado, Arsenal está en posición de exigir una cifra elevada por un extremo contrastado en la Premier.

El club no está empujando la salida del jugador, pero la realidad es tozuda: si Vinicius se convierte en una opción tangible, una gran oferta por Martinelli pasará de tentación a debate serio. Más aún cuando el brasileño entra ahora en los dos últimos años de su contrato y cobra alrededor de 180.000 libras semanales. Liberar ese salario ayudaría, y mucho, a financiar la remodelación ofensiva que Mikel Arteta y la dirección deportiva imaginan.

Ethan Nwaneri, talento puro frente al frío de los números

El caso de Ethan Nwaneri es distinto. No hay decisión tomada. Su cesión al Marseille fue un desastre deportivo, pero dentro del club y en el panorama inglés sigue siendo un talento muy valorado. No es casualidad que Thomas Tuchel lo llamara para el campamento de preparación de Inglaterra antes del Mundial.

El problema es el de siempre: la ruta hacia el primer equipo está bloqueada. Y si las cuentas aprietan, Nwaneri se convierte en una solución muy tentadora. Como producto de la academia, cualquier traspaso sería beneficio limpio en el balance, algo especialmente valioso en un verano de grandes ambiciones.

La opción conservadora sería otra cesión, mantener el activo y darle minutos lejos de Londres. Pero fichar a un jugador del nivel de Vinicius obliga a mirar el proyecto con menos romanticismo y más crudeza. ¿Puede Arsenal permitirse el lujo de esperar a que Nwaneri explote mientras intenta pelear año tras año por la Premier y la Champions?

Fabio Vieira, un regreso sin sitio

Fabio Vieira ha vuelto a Londres tras su cesión en el Hamburg, pero su futuro deportivo parece estar lejos del Emirates. El club alemán tenía una opción de compra por 17 millones de libras y decidió no ejecutarla, aunque no se ha retirado de la puja: prefiere renegociar.

Las conversaciones siguen abiertas y el propio miembro del consejo del Hamburg, Eric Huwer, lo ha reconocido: el interés es firme y ya han trasladado cifras a Arsenal. Su mensaje fue diáfano: si Arsenal acepta, encantados con Fabio; si no, buscarán otro jugador.

Mientras tanto, Vieira se entrena con la plantilla en España en plena pretemporada, pero no entra en los planes de Arteta para la campaña que viene. Su salida parece cuestión de tiempo y de precio. Otra ficha que puede transformarse en liquidez para alimentar el sueño Vinicius.

Reiss Nelson, sin hueco en las bandas

Reiss Nelson vive una situación parecida. Ha regresado tras dos cesiones consecutivas, en Fulham y Brentford, y acaba contrato el próximo verano. Hay interés en el mercado, con Fulham entre los clubes que valoran recuperarlo, pero nadie en Arsenal espera un gran traspaso.

Aquí el objetivo es otro: adelantar la salida para ahorrarse un año de salario, en torno a las 100.000 libras semanales, en lugar de perderlo gratis en 2025. Arteta sigue confiando en él hasta cierto punto —fue titular en un amistoso a puerta cerrada ante MK Dons y marcó el primer gol—, pero la competencia en las bandas es feroz.

Por la derecha ya están Bukayo Saka, Noni Madueke y Max Dowman. Por la izquierda ha llegado Christos Tzolis y el club trabaja en el fichaje de Vinicius Jr. La conclusión es evidente: no hay espacio para Nelson. Es otro nombre en la lista de salidas necesarias para sostener un salto de calidad en la élite ofensiva.

Arsenal ya ha demostrado que puede gastar como un gigante. Ahora debe demostrar que sabe vender como tal. Si Vinicius Jr termina vistiendo de rojo en el Emirates, no será solo por el talonario, sino por la frialdad con la que el club gestione estos sacrificios.