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Daizen Maeda deja Celtic por Ipswich Town: Un delantero incansable en la Premier League

El sueño de Daizen Maeda ya tiene camiseta y escudo. El internacional japonés deja Celtic y aterriza en Ipswich Town, recién ascendido a la Premier League, con un contrato de tres años y un traspaso que ronda los 10 millones de libras. A los 28 años, el delantero por fin pisa la liga que siempre tuvo en la cabeza.

“Siempre he soñado con jugar en la Premier League y estoy muy feliz de poder hacerlo realidad con este club”, declaró Maeda a los medios oficiales de Ipswich. No llegó frío: habló de charlas cálidas, de sentirse bien recibido, de un compromiso sencillo de resumir y difícil de sostener en Inglaterra: “Luchar, marcar goles, dar asistencias y correr hasta no poder más”.

De héroe en Celtic a apuesta clave en la élite

Maeda no se marcha de Glasgow como un cualquiera. Se va como un hombre de números y títulos. 79 goles en 212 partidos con Celtic, cinco ligas, tres Scottish Cups y dos League Cups. Un palmarés pesado para un jugador que aterrizó en Escocia en 2022 como un atacante relativamente desconocido procedente de la J-League.

Llegó en los primeros compases de la era Ange Postecoglou, cedido desde Yokohama F. Marinos a finales de diciembre de 2022 antes de firmar en propiedad en verano. Traía velocidad, traía energía, y terminó dejando algo más: momentos que ya forman parte de la memoria reciente del club.

Su temporada 2025-26 quedará marcada como el gran capítulo. Sin un relevo claro para Kyogo Furuhashi en la punta, Celtic le entregó el centro del ataque casi todo el curso. Al principio sufrió. Un gol en 18 partidos, el equipo por detrás de Hearts en la tabla y dudas en la grada.

Entonces cambió todo.

Maeda encadenó siete goles en cinco jornadas de Premiership, con dos tantos decisivos para ganar partidos. El punto culminante llegó en la última fecha de liga, en Celtic Park, con el título en juego ante Hearts. Con el marcador 1-1 y el reloj marcando el minuto 87, el japonés se plantó ante Alexander Schwolow y lo batió con frialdad. El estadio estalló. Ese gol selló el campeonato y, de paso, su lugar en la historia reciente del club.

Su despedida también tuvo guion de protagonista. En su último encuentro con Celtic, abrió el marcador en una cómoda victoria en la final de la Scottish Cup ante Dunfermline Athletic. Un cierre limpio, redondo.

El propio club lo resumió en un comunicado: su energía inagotable y sus goles vitales fueron parte esencial del equipo durante estos cuatro años y medio, y se ganó a pulso el cariño de la afición.

Un mundialista para el proyecto de Gary O’Neil

Maeda llega a Ipswich Town con vitrina internacional. Formó parte de la selección japonesa que alcanzó los octavos de final del Mundial 2026, donde cayeron ante Brasil. Ese escenario, y su rendimiento en Escocia, explican por qué Gary O’Neil ha apostado por él para reforzar a un equipo que vuelve a la élite tras terminar segundo en la Championship bajo el mando de Kieran McKenna la temporada pasada.

O’Neil, que asumió el banquillo en verano tras la marcha de McKenna, no ocultó lo que espera del japonés: “Trabaja muchísimo y tiene unas cualidades físicas impresionantes, además de haber demostrado durante años en Escocia que puede marcar goles y crear para su equipo”. Un resumen perfecto del tipo de delantero que encaja en una Premier cada vez más exigente sin balón.

Ipswich no se ha limitado a un solo golpe de efecto. Maeda se suma a un mercado intenso: el defensa Issa Diop, el extremo Abdul Fatawu, el delantero Emersonn y el portero Kayne van Oevelen ya han llegado al club. A ellos se unen las compras definitivas del central Cedric Kipre y del atacante Chuba Akpom, después de sus exitosas cesiones el curso pasado. Una plantilla que se ensancha y se endurece para sobrevivir en la máxima categoría.

Adiós a la “familia Celtic”, hola Portman Road

El propio Maeda se despidió de la “familia Celtic” en redes sociales con un mensaje cargado de afecto. Definió sus cuatro años y medio en Glasgow como el capítulo más especial de su carrera y de su vida. Habló de honor, de orgullo por vestir el escudo, de momentos inolvidables compartidos con compañeros, cuerpo técnico y una grada a la que calificó como “la mejor afición del mundo”. Y cerró con un agradecimiento simple y directo: gracias por estar en los buenos y en los malos momentos.

Ahora le espera Portman Road, otro tipo de atmósfera, otro tipo de presión. Ipswich regresa a una Premier donde no hay margen para la nostalgia. Allí, Maeda no será el héroe consagrado de Celtic, sino un fichaje importante que debe demostrar desde el primer minuto que su energía y su olfato también pueden incendiar los estadios ingleses.

La pregunta es clara: ¿podrá ese delantero incansable que cambió una liga escocesa en el minuto 87 cambiar también el destino de un recién ascendido en la Premier League?