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Foulkes responde a la polémica del final del partido de la SFA

La publicación del audio por parte de la Scottish FA no ha cerrado el caso. Al contrario, ha encendido una nueva mecha. Lord Foulkes, que ya había pedido una revisión formal al director ejecutivo Ian Maxwell antes de que saliera a la luz el material sonoro, volvió a la carga en X nada más conocerse el comunicado y el vídeo del organismo. Su mensaje fue tan breve como contundente: “There’s more yet to be revealed regarding the SFA”.

La federación escocesa sostiene que no hay debate. En su nota oficial, la SFA remarca que las imágenes y el audio confirman que el árbitro Don Robertson actuó de manera correcta al dar por finalizado el encuentro, y no al abandonarlo. Ese matiz, clave en términos reglamentarios y competitivos, es el corazón de la controversia.

“Quedó claro en aquella reunión que el colegiado, Don Robertson, tomó la decisión correcta al terminar el partido”, señaló la SFA.

El mensaje buscaba cerrar cualquier resquicio de duda sobre la actuación del equipo arbitral.

El organismo también salió al paso de las especulaciones sobre el silbato final. Según la federación, el reglamento no obliga a una forma concreta de señalar el final. “Las Reglas de Juego exigen que el árbitro señale el final del partido, pero no prescriben el método de esa señal”, subrayaron. Es decir, importa el hecho de comunicar el final, no cómo se hace.

Ahí entra en juego el audio y el informe arbitral. “En el contexto de lo sucedido –verificado por las imágenes y el Match Incident Report remitido a la Scottish FA–, el colegiado comunicó de forma clara que el partido había terminado y no había sido abandonado”, añadió la federación. Para la SFA, no hay ambigüedad: la decisión fue firme y definitiva en el mismo césped.

El reloj también se ha convertido en pieza de prueba. La SFA remarcó que, cuando Robertson confirma que el juego ha concluido, el cronómetro marca 53.07 [98.07], por encima de los ocho minutos de añadido mínimos señalados previamente. Desde la federación se interpreta ese dato como la confirmación de que se había disputado el tiempo requerido.

Otro punto sensible es el papel del banquillo de Heart of Midlothian. La SFA precisa que la decisión del árbitro se tomó tras un intercambio con el cuerpo técnico. “También quedó patente en el audio que esta decisión se adoptó después de un diálogo con el Hearts Head Coach, que había expresado su preocupación por la seguridad de los jugadores”, explicó el organismo. La seguridad, por tanto, aparece como argumento central para justificar el cierre del partido en ese momento.

La federación cerró filas en torno a su colegiado amparándose en la letra del reglamento. Citó la Regla 5 de las IFAB Laws of the Game: “Las decisiones del árbitro sobre hechos relacionados con el juego son definitivas”. Y remató con un respaldo sin matices: “Apoyamos plenamente la acción decisiva de Don Robertson y su equipo para terminar el partido”.

La SFA da el asunto por zanjado. Foulkes, a juzgar por su mensaje, no. Si “hay más por revelarse”, como promete, la batalla por el relato de esos últimos minutos está lejos de terminar.