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Iveleary enciende el campeonato: Hat-trick de Chris Óg Jones

Iveleary enciende el campeonato: hat-trick de Chris Óg Jones y aviso serio al resto

El recuerdo duele. Aún escuece aquella final del McCarthy Insurance Group PIFC perdida en 2025, tan cerca que casi podían tocar el trofeo. Pero si algo dejó claro Iveleary en Kilmurry, en la noche del viernes, es que no piensa vivir anclado en la derrota. Este equipo ha vuelto para terminar el trabajo.

Victoria por 4-16 a 3-10 ante Glanmire, un marcador que cuenta parte de la historia. El resto la escribió, con tinta gruesa, Chris Óg Jones: 3-4, un hat-trick decisivo y la sensación de que cuando él está encendido, pocos pueden contener a la maquinaria de Muskerry.

Un inicio tenso, un final desatado

El partido arrancó con filo. Ambos conjuntos amenazaron con gol temprano, probando porteros y nervios, hasta que Tiernan Hourihan abrió el marcador para Glanmire en el minuto 10. Ese 0-1 parecía darles calma, pero duró poco.

Iveleary se asentó, subió líneas y empezó a mandar. Puntos de Sean O’Riordan y Sam Pickering cambiaron el guion y colocaron a los de Muskerry 0-4 a 0-1 arriba. Juego más fluido, más físico, más decidido.

Glanmire, campeón del Cork IAFC en 2024 y cuartofinalista en Premier Intermediate el año pasado, no llegó a Kilmurry para hacer de figurante. Se mantuvo en la pelea y, a mitad del primer tiempo, golpeó con fuerza: penalti. Harry Browne se plantó, miró, ejecutó. Disparo perfecto a la escuadra y tablas.

El intercambio de golpes se volvió intenso. Iveleary respondió con otra racha productiva, coronada por un precioso dos puntos de Pickering. Pero Glanmire no se descompuso. Siguió encontrando espacios y, con un magnífico dos puntos de Shane O’Driscoll, se puso por delante 1-5 a 0-7 en el minuto 27. Parecía haberle dado la vuelta al partido.

Entonces llegó el momento que lo cambió todo.

En el tiempo añadido de la primera mitad, Iveleary robó un balón en zona peligrosa. Un error de Glanmire, un regalo que en este nivel se paga. El esférico acabó en los pies de Chris Óg Jones y el delantero de Cork no perdona esas: disparo potente, balón a la red. Gol psicológico. Al descanso, Iveleary mandaba 1-7 a 1-5. El golpe anímico fue tan grande como el deportivo.

Iveleary acelera… y casi se complica

Tras el descanso, Iveleary salió como un equipo que huele sangre. Intensidad en los contactos, precisión en el pase, confianza en cada carrera. Sean O’Riordan culminó esa fase con un gol de muy buena factura, ampliando la brecha y obligando a Glanmire a correr a contracorriente.

El dominio se consolidó cuando Chris Óg Jones firmó su segundo gol. A ocho minutos del final del tiempo reglamentario, el marcador mostraba 3-10 a 2-8 para Iveleary. El duelo parecía resuelto. “Partido cerrado”, pensaron muchos en la grada.

Se equivocaron.

Como si alguien hubiera accionado un interruptor, Glanmire resucitó. Primero, gol de Jeremy Kingston. Después, otro de Brian Galvin. En un suspiro, Iveleary vio cómo su colchón se deshacía. Y para rematar el giro dramático, un dos puntos de Harry Cogan dejó todo igualado. De la comodidad al shock en cuestión de minutos. El público, incrédulo.

Los hermanos Jones cierran la noche

Ese susto despertó definitivamente a Iveleary. Nada de especular. Nada de guardar. Con el partido convertido en un pulso emocional, apareció Ian Jones para clavar puntos vitales, enfriar la reacción de Glanmire y devolver el control a los de Muskerry.

Cuando el reloj ya coqueteaba con el final, volvió a escena el hombre de la noche. En el tiempo añadido de la segunda parte, Chris Óg Jones completó su hat-trick con otro gol que sentenció el choque y puso la guinda a una actuación de máximo nivel. Tres goles, cuatro puntos, liderazgo silencioso pero demoledor.

A su alrededor, piezas importantes: el trabajo constante de Cathal Vaughan, la aportación de Pickering (0-4, incluido un dos puntos), la energía de O’Riordan (1-1) y la puntería de J Sweeney (0-2). Un bloque con colmillo y profundidad, capaz de sobrevivir a un bajón grave y cerrar con autoridad.

Un mensaje al campeonato

El 4-16 de Iveleary se sostuvo en las cifras:

  • Anotadores de Iveleary:
  • C Óg Jones 3-4 (0-1f)
  • I Jones 0-5 (1 2pt)
  • S O’Riordan 1-1
  • S Pickering 0-4 (1 2pt)
  • J Sweeney 0-2
  • Anotadores de Glanmire:
  • H Browne 1-1 (1-0 pen)
  • J Kingston 1-0
  • B Galvin 1-0
  • C Hackett (1 2pt)
  • S O’Driscoll (1 2pt)
  • H Cogan (1 2pt) 0-2 cada uno
  • D Murray, T Hourihan, D Molden 0-1 cada uno.

En lo táctico, el once inicial de Iveleary mostró equilibrio:

  • J Creedon;
  • C Galvin, D O’Donovan, D O’Riordan;
  • K Manning, C O’Riordan, S O’Riordan;
  • T Roberts, S O’Leary;
  • A O’Donovan, C Vaughan, S Pickering;
  • J Sweeney, I Jones, C Óg Jones.

Con B Cronin entrando por A O’Donovan (10, lesión) y B O’Riordan por K Manning (45).

Glanmire, por su parte, dejó claro que no es un rival sencillo, ni mucho menos:

  • C O’Neill;
  • C Hackett, B Murphy, D Kenneally;
  • D Murray, C O’Donovan, S O’Driscoll;
  • H Cogan, J Kingston;
  • T Hourihan, D Molden, C Crowley;
  • B Galvin, H Browne, H Jones.

Con R McSweeney por Crowley (34) y B O’Mahony por Jones (40).

El arbitraje corrió a cargo de Brian Coniry (Crosshaven).

La victoria lanza a Iveleary hacia su siguiente desafío: un duelo de campeonato ante Bantry Blues, con el equipo de John McNulty buscando encadenar triunfos y acercarse a las rondas de knockout del PIFC. El objetivo está claro: abandonar por fin el escalón intermedio y dar el salto a Senior A.

Apenas estamos en julio, pero la sensación ya se instala en Cork: para tumbar a esta versión de Iveleary hará falta algo más que un buen día. Hará falta un equipo verdaderamente grande.

Iveleary enciende el campeonato: Hat-trick de Chris Óg Jones