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Jeff Bezos y su interés en el consorcio de Amit Bhatia para el Liverpool

El poder del dinero global vuelve a mirar a Anfield. Jeff Bezos, fundador de Amazon y uno de los hombres más ricos del planeta, ha mantenido conversaciones para sumarse al consorcio liderado por Amit Bhatia que estudia la compra de una participación minoritaria en el Liverpool, según informaciones publicadas este miércoles.

No se trata de una adquisición total ni de una subasta abierta. Es un movimiento calculado en un club que ya no se vende, pero sí escucha. Fenway Sports Group (FSG), propietario de los reds desde 2010, confirmó el martes que el grupo encabezado por Bhatia se ha acercado formalmente para explorar la entrada en el accionariado del 20 veces campeón de Inglaterra.

En ese escenario aparece Bezos. Sky News desveló su interés, aunque matizó que el estadounidense de 62 años todavía no ha tomado una decisión definitiva sobre si avanzar o no en la operación. Su presencia, incluso en fase exploratoria, eleva el peso específico del consorcio. Forbes calcula su fortuna en torno a 192.000 millones de libras, una cifra que habla por sí sola en un mercado donde el músculo financiero marca la diferencia.

Bhatia cambia QPR por la élite

El movimiento de Amit Bhatia tampoco es casual. El empresario británico-indio, yerno del magnate del acero Lakshmi Mittal, cerró el martes una etapa de 18 años en el Queens Park Rangers. Dejó el consejo del club de Championship y transfirió su participación al accionista mayoritario, Ruben Gnanalingam. Un adiós largo, meditado, que despeja el camino hacia un escenario muy distinto: la élite absoluta de la Premier League.

Ese mismo día trascendió su interés por Liverpool. El salto es evidente: de un histórico de la segunda categoría inglesa a uno de los gigantes mundiales, con una marca global y un valor de mercado que se dispara. Según el Financial Times, cualquier acuerdo con el consorcio liderado por Bhatia situaría la valoración del club por encima de los 6.000 millones de dólares.

Para ponerlo en contexto: FSG compró Liverpool en 2010 por 300 millones de libras. La transformación deportiva, comercial y de infraestructuras durante estos años ha multiplicado por muchas veces esa cifra. Ahora, el club se mueve en la franja de las superpotencias económicas del fútbol europeo.

Un modelo ya probado por FSG

FSG no entra en territorio desconocido. En 2023 ya vendió una participación minoritaria a la firma de inversión Dynasty. El posible acuerdo con Bhatia y su consorcio seguiría un patrón similar: inyección de capital sin renunciar al control. Un socio fuerte, pero no dominante.

Es ahí donde la figura de Bezos añade una dimensión distinta. No es un fondo de inversión anónimo ni un actor financiero más. Es un símbolo de la nueva era del deporte como plataforma global de negocio, imagen y contenido. Su nombre, vinculado a un club como Liverpool, dispararía el impacto mediático y la percepción de poder económico del proyecto.

Bezos ya ha tanteado antes el deporte estadounidense. Analizó posibles ofertas por los Seattle Seahawks y los Washington Commanders de la NFL, pero en ambos casos decidió no seguir adelante. Esta vez el escenario es diferente: una participación minoritaria en uno de los clubes más reconocibles del mundo, en la liga más seguida del planeta.

Un Liverpool en el centro del mapa

Mientras tanto, FSG sigue manejando un mapa complejo. Además de Liverpool, el grupo posee los Boston Red Sox de béisbol, otra institución histórica con exigencias permanentes de inversión y resultados. Mantener la competitividad en varios frentes obliga a elegir bien los socios y el momento.

Para el Liverpool actual, cualquier entrada de capital supone una oportunidad clara: reforzar plantilla, acelerar proyectos de infraestructuras, ampliar la huella global. Pero también abre preguntas. ¿Hasta qué punto la presencia de figuras como Bezos puede cambiar el equilibrio interno? ¿Qué tipo de influencia buscaría un consorcio de este calibre dentro del club?

Por ahora, todo se mueve en el terreno de las conversaciones y las valoraciones. No hay acuerdo cerrado, ni garantías de que Bezos dé el paso definitivo. Lo que sí está claro es otra cosa: el Liverpool se ha instalado en la mesa donde solo se sientan los gigantes, y los nombres que se acercan a esa mesa confirman hasta qué punto el fútbol moderno se ha convertido en el gran escenario del capital global.