canchacentral full logo

Makelele apoya a Michael Olise como fichaje clave

Claude Makelele no suele regalar elogios. El excentrocampista del Real Madrid y del Chelsea, símbolo de rigor y exigencia, escogió esta vez un destinatario muy concreto: Michael Olise. Y lo hizo con un mensaje directo al despacho más poderoso del Santiago Bernabéu.

“Tuve la oportunidad de hablar con el presidente Florentino Pérez y le dije que, si hay dinero para gastar en solo un jugador, es él”, confesó Makelele. Nada de medias tintas. Para él, el francés es un futbolista por el que merece la pena romper la hucha.

El motivo va mucho más allá de números o estadísticas. Makelele habla de sensaciones. De algo casi perdido en el fútbol moderno. “Olise devuelve la sensación de ver fútbol, el sabor de lo que vivimos de niños: talento, libertad, calidad, eficacia. Cuando no está en el campo, se nota su ausencia”. Es la definición de un jugador que no solo participa: marca el tono del partido.

Ahí aparece el punto que más seduce al exinternacional francés: la capacidad de cambiar encuentros con una chispa, con una jugada que nadie ve. “Cuando está en forma, sientes que, en cualquier momento, como Messi, puede hacer algo inesperado”, afirmó. El paralelismo no es menor. Makelele no dice que Olise sea Messi, pero sí que comparte ese aura de imprevisibilidad que desarma defensas y rompe planes.

Los compañeros lo saben. Los rivales lo sufren. “Mira a Dembele, Mbappe, Barcola: saben que es capaz de poner el balón en un espacio que otros jugadores ni siquiera ven. Ese es el fútbol moderno que amamos, el fútbol que hace soñar a los aficionados. Incluso los comentaristas se quedan asombrados con su técnica. Es excepcional”. La descripción dibuja a un creador de juego con radar propio, un generador constante de líneas de pase imposibles.

Makelele, sin embargo, traza una línea clara cuando aparecen las comparaciones fáciles. El nombre de Jude Bellingham surge de forma inevitable cuando se habla de jóvenes estrellas que podrían vestir de blanco. Él se niega a entrar en ese juego. “¿Jude Bellingham o Michael Olise? Que hablen por sí mismos. Lo que están haciendo es excepcional. Yo no hago comparaciones”, subrayó.

Su argumento va más allá de una simple cortesía. Es casi una declaración de principios. “Esa es mi filosofía: nunca comparas a los grandes. No puedes comparar a Pelé con las generaciones que le siguieron, y con Maradona las comparaciones nunca terminan”. El francés recurre a los gigantes de siempre para explicar que cada talento merece su propio espacio, su propio relato.

Makelele remata el discurso con un nombre que conoce bien el madridismo: “Zidane dejó su huella en el fútbol mundial y durará para siempre, sin importar las generaciones que le sigan. Que cada uno de estos jóvenes construya su carrera a su manera y escriba su propio nombre en la historia de este deporte”.

El mensaje queda lanzado. Florentino ya escuchó en privado la recomendación. Ahora la reflexión se desplaza al despacho del club que se ha acostumbrado a fichar a los jugadores que marcan época. La pregunta es sencilla, la respuesta no tanto: ¿será Michael Olise el próximo en escribir su nombre en esa lista?