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Mark van Bommel asume el mando de Bélgica hasta la Euro 2028

Bélgica ya tiene nuevo jefe de vestuario. Se llama Mark van Bommel, fue capitán de Países Bajos y aterriza en el banquillo de los Red Devils con un contrato que se estira hasta la Euro 2028. Un perfil de carácter fuerte para una selección que busca relanzarse tras otro torneo grande que supo a poco.

El técnico de 49 años recoge el testigo de Rudi Garcia, cuyo adiós se confirmó después de la eliminación en cuartos de final del Mundial 2026 ante la que acabaría siendo campeona del mundo, España. Ese golpe cerró definitivamente el ciclo anterior. Van Bommel simboliza el nuevo.

No llegará de vacío. Su carta de presentación en el país es potente: en su última etapa, al frente de Royal Antwerp, firmó un triplete doméstico que aún resuena en Bélgica. Liga, Copa y Supercopa en apenas dos años. Un impacto inmediato, con un estilo reconocible y una gestión de grupo que convenció a la federación.

El 15 de agosto asumirá oficialmente el cargo. Ese día empieza de verdad la era Van Bommel.

Un discurso de ambición y acero

El propio entrenador no escondió la dimensión del reto. “Es un gran honor convertirme en seleccionador de Bélgica”, afirmó. No fue una frase de compromiso. Conoce el nivel del vestuario que se va a encontrar.

“Bélgica tiene jugadores extraordinarios y un potencial enorme. Junto a mi cuerpo técnico queremos construir un equipo disciplinado, ambicioso y lo bastante valiente como para competir con los mejores”, añadió. Tres palabras clave: disciplina, ambición, valentía. Definen bien al excentrocampista que en su día mandaba en la medular con una mezcla de rigor táctico y agresividad competitiva.

Desde la federación, el mensaje va en la misma línea. El director deportivo de la Asociación de Fútbol de Bélgica, Vincent Mannaert, subrayó que la “experiencia internacional como entrenador y jugador” de Van Bommel debe ayudar a que los Red Devils sigan creciendo, obtengan resultados y alcancen “todo su potencial”. No se habla de transición. Se habla de rendimiento.

Un cuerpo técnico con sello neerlandés

Van Bommel no estará solo en la reconstrucción. Le acompañarán Boudewijn Zenden, Maarten Martens y Reinier Robbemond. Nombres con recorrido, con pasado en la élite y una visión similar del juego. Un staff pensado para trabajar al detalle y sostener el mensaje del seleccionador en el día a día.

La misión es clara: transformar una generación de talento disperso en un bloque fiable. Bélgica ya no vive bajo la etiqueta de “generación dorada”, pero sigue teniendo futbolistas capaces de marcar diferencias en cualquier escenario. El desafío es convertir esa suma de individualidades en un equipo que compita de tú a tú con las potencias que le han cerrado el paso en los últimos grandes torneos.

Estreno de alto voltaje: Italia, Francia y Turquía

El calendario no concede margen para la adaptación. Una de las primeras pruebas de Van Bommel será dirigir a Bélgica en la Nations League frente a Italia, Francia y Turquía, entre septiembre y octubre. Tres exámenes exigentes, tres estilos distintos, cero tiempo para las excusas.

Ahí se verá la mano del nuevo seleccionador. Su capacidad para ajustar rápido, para elegir jerarquías, para decidir qué Bélgica quiere construir: una selección que domine con balón, una que golpee al espacio o una mezcla pragmática que se adapte al rival sin perder identidad.

El punto de partida ya está marcado: un contrato hasta la Euro 2028, un vestuario de alto nivel y un técnico que llega con títulos recientes en el fútbol belga. La pregunta, ahora, es sencilla y brutal: ¿será Van Bommel el hombre que por fin lleve a los Red Devils a la altura de su talento?

Mark van Bommel asume el mando de Bélgica hasta la Euro 2028