Mbappé lleva a Francia a cuartos tras vencer a Paraguay
Francia no ganó un partido de fútbol en Filadelfia. Ganó una pelea en pleno desierto. A 39 grados, con el aire espeso y un rival decidido a embarrar cada metro, la campeona del mundo de 2018 necesitó un penalti de Kylian Mbappé para tumbar a una Paraguay correosa (1-0) y sellar su billete a cuartos, donde le espera Marruecos.
Fue el gol número 19 de Mbappé en 19 partidos de Copa del Mundo. Una cifra salvaje que, esta vez, no lució rodeada de fuegos artificiales, sino de patadas, roces, protestas y sudor. Mucho sudor.
Francia baja al barro
La noche empezó torcida incluso antes del pitido inicial. Aurelien Tchouameni se cayó del once en el último momento por una lesión muscular y obligó a Didier Deschamps a rehacer el centro del campo. Entró Manu Koné junto a Adrien Rabiot y el dibujo se mantuvo, pero el mensaje era otro: tocaba resistir y competir, no solo mandar.
Enfrente, Paraguay se plantó con un 5-4-1 sin complejos. Línea de cinco muy hundida, cuatro por delante listos para cerrar pasillos y un único faro ofensivo: Julio Enciso. La idea era clara: aguantar, cortar ritmo, desesperar.
Durante la primera parte lo consiguieron. Francia monopolizó la pelota, pero apenas encontró grietas. Rabiot probó desde lejos, Koné lo intentó con un disparo frontal, Ousmane Dembélé buscó el uno contra uno una y otra vez. Nada. Ni un solo tiro a puerta antes del descanso. Al otro lado, Enciso fue la única chispa paraguaya, más amenaza que ocasiones reales.
El partido se espesó. Faltas tácticas, choques, protestas. Justo el tipo de escenario que Paraguay deseaba y que Francia suele detestar. Esta vez, no.
Del tedio al zarpazo
Tras el descanso, el ritmo cambió. No por brillantez, sino por necesidad. Francia adelantó líneas, aceleró la circulación y empezó a encadenar centros y segundas jugadas. El calor asfixiaba, las piernas pesaban, pero el campeón empujó.
La entrada de Désiré Doué por Bradley Barcola agitó la banda. El joven francés encaró, buscó diagonales y, sobre todo, se metió donde dolía: dentro del área. Ahí llegó la jugada clave. Doué pisó la zona de castigo, Diego Gómez llegó tarde y lo derribó. El estadio contuvo la respiración.
El árbitro Ilgiz Tantashev dejó la decisión en manos del VAR. Revisión, imágenes, tensión. Al final, penalti. Y entonces apareció el hombre de siempre.
Mbappé colocó el balón, miró a Orlando Gill y lo engañó con una frialdad insultante. Minuto 70, 1-0. Séptimo gol del torneo, igualando a Lionel Messi en esta edición y quedándose a uno del argentino en la lista histórica. Bajo un sol que aún quemaba, Francia por fin respiraba.
Sufrimiento hasta el último suspiro
El tanto no apagó a Paraguay. La encendió. El equipo sudamericano, que había vivido cómodo en el bloqueo y la provocación, se lanzó a un arreón final tan desordenado como peligroso. Balones colgados, segundas jugadas, cualquier contacto convertido en protesta al borde del área.
Hasta el minuto 90, Mike Maignan apenas había tenido que intervenir. Justo entonces, cuando el reloj marcaba el límite, llegó su primera parada del partido. Un disparo que olía a empate, un guante firme para negarlo. Francia, de golpe, sintió el vértigo.
En el tiempo añadido, el encuentro se convirtió en un intercambio nervioso. Mbappé pudo sentenciar dos veces al contragolpe, pero se topó con Gill en ambas ocasiones. El guardameta paraguayo sostuvo la incertidumbre hasta el final, mientras sus compañeros buscaban cualquier falta lateral para colgar la última moneda al aire.
No hubo milagro. Esta vez, la selección que sufrió fue Paraguay. Francia cerró filas, despejó todo lo que cayó en su área y abrazó un triunfo tan feo como valioso.
No hubo traje de gala ni exhibición coral. Hubo barro, tensión y un capitán que volvió a decidir desde los once metros. Y ahora, con el sudor aún fresco y las piernas cargadas, se viene Marruecos. Otra vez. La reedición de aquella semifinal de hace cuatro años ya tiene fecha. La pregunta es sencilla: ¿cuánto más puede exprimir Mbappé este Mundial?
Podría interesarte

Hull City busca alianza con Westerlo: modelo Chelsea–Strasbourg

El Madrid abre la puerta a Tchouameni y el United huele la oportunidad

James Trafford: El portero que Leeds United necesita

Leeds United ficha a James Trafford: el nuevo portero de Elland Road

Karim Adeyemi se une al Barça y revive su conexión con Hansi Flick

Karim Adeyemi se une al Barça para reforzar el ataque
