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Paul Scholes critica a Cristiano Ronaldo en Portugal

A los 41 años, Cristiano Ronaldo sigue siendo el capitán, el foco y el símbolo de Portugal. Pero para Paul Scholes, eso ya no tiene sentido futbolístico. El excentrocampista del Manchester United y de la selección inglesa cree que la selección lusa se está atando a una leyenda… a costa de su propio rendimiento.

La escena que dispara la crítica llega en Houston. Portugal debuta en la fase de grupos del Mundial ante DR Congo. Cristiano iguala el récord de Lionel Messi al disputar su sexto Mundial, vuelve a llevar el brazalete, vuelve a estar en el centro del escenario. El guion parece el de siempre.

El problema es que el partido cuenta otra historia.

Un Portugal dominante, un Cristiano ausente

Joao Neves marca en el minuto seis y abre el torneo con el tipo de gol que tranquiliza a cualquier vestuario. Portugal manda, Roberto Martinez tiene el control, la pelota circula, el talento se acumula en tres cuartos de campo. Sobre el papel, es la noche perfecta para que su capitán se luzca.

No ocurre.

Cristiano firma una primera parte para olvidar: no genera ocasiones, no dispara, no supera a ningún rival en el uno contra uno, no gana un solo duelo. Nada. Estadísticamente, es un fantasma en un equipo que sí tiene el balón y sí pisa campo contrario.

Y cuando un equipo no mata el partido, el fútbol suele ajustar cuentas. Justo antes del descanso, Yoane Wissa, delantero del Newcastle, aparece contra todo pronóstico y empata para DR Congo. Gol a contracorriente, castigo por la falta de colmillo. Portugal se queda sin premio y el encuentro termina en un empate que sabe a oportunidad desperdiciada.

Lo llamativo: pese a todo, Cristiano no ve la tabla del cuarto árbitro. Martinez mueve casi todo menos a su capitán. Entran y salen Pedro Neto, Vitinha, Bernardo Silva, Tomas Araujo, Nuno Mendes. El intocable se queda.

Scholes, sin rodeos: “A esa edad solo puedes ser portero”

Ahí entra Paul Scholes. En el podcast The Good, The Bad & The Football, el inglés no se esconde.

“Creo que es difícil para el entrenador”, admite, recordando incluso una conversación privada con Roberto Martinez en una grabación de Stick to Football. “Le pregunté: ‘¿Es un problema para ti?’, porque siento que es un problema”.

Scholes va directo al corazón del asunto: la edad y la posición.

“A los 41 años… creo que solo hay una posición en el campo en la que un jugador de esa edad debería ser titular, y es la de portero”, sentencia. Para él, el fútbol moderno no perdona en las zonas de máxima exigencia física, y menos en un equipo que aspira al título.

Reconoce que Cristiano seguirá marcando goles, sobre todo en un conjunto que monopoliza la posesión. Pero avisa: cuando el partido se rompa, cuando toque correr hacia atrás, cuando el duelo se convierta en un intercambio de transiciones, el impacto del ‘7’ cambia por completo. “Su movimiento a los 41 años…” deja caer Scholes, sin necesidad de terminar la frase.

“Tiene que ser un jugador para los últimos 15 minutos”

Scholes no habla desde la distancia. Compartió vestuario con Cristiano durante seis años en Old Trafford, vio de cerca su explosión y su transformación en superestrella. Quizá por eso su juicio suena tan crudo como sincero.

Dice que siente lástima por Martinez. Entiende el dilema: ¿cómo sientas a un cinco veces Balón de Oro, máximo goleador histórico, líder del vestuario, icono nacional?

“La dificultad de Portugal es que tampoco tienen un delantero centro realmente sobresaliente, ¿no? Necesitas a alguien que corra”, apunta. Esa carencia empuja al seleccionador a aferrarse a lo conocido, aunque el coste colectivo sea alto.

Para Scholes, la solución es clara: “Para mí, tiene que ser un jugador para los últimos 15 minutos”. Un recurso devastador saliendo desde el banquillo, no el punto de partida del plan. “Que un jugador de 40 o 41 años juegue de delantero centro… no lo entiendo”.

El inglés abre incluso el abanico de posiciones: “Te lo puedes permitir quizá como central, en un equipo que tenga mucho la pelota, y seguramente como portero. Pero como delantero centro con 41 años… no está bien”.

El espejo de Modric y la sombra de Messi y Mbappé

Scholes extiende el análisis más allá de Cristiano. Recuerda lo visto con Croacia y Luka Modric, también al borde de los 40, en el centro del campo. Otra leyenda a la que el tiempo empuja hacia un rol más dosificado, aunque el talento siga intacto.

En el caso de Cristiano, hay además un componente competitivo que Scholes conoce bien: la comparación permanente con sus grandes rivales generacionales. “Cristiano estará furioso porque Lionel Messi hizo un hat-trick, Kylian Mbappé marcó dos… le estará matando”, asegura.

Esa obsesión por la estadística, por la comparación, por seguir la estela de los otros gigantes, choca con la realidad física de un torneo largo y exigente. Y choca también con las necesidades de un grupo que ya no gira solo alrededor de su capitán.

El dilema de Martinez

Scholes remata con un diagnóstico incómodo para el seleccionador de Portugal. “Siento lástima por Martinez porque intenta abrazar la situación y dice: ‘Tengo al mejor goleador del mundo’”, relata. Pero, para el inglés, bajo ese discurso público se esconde otra verdad. “En el fondo debe saber que eso está perjudicando a su equipo”.

Ahí está la encrucijada: un técnico con una de las plantillas más talentosas del torneo, campeón de la Nations League 2025, candidato serio al título junto a Francia, España, Inglaterra y la vigente campeona, Argentina. Y, al mismo tiempo, un entrenador atado emocional, política y mediáticamente a la figura de un delantero de 41 años.

Portugal ya ha dejado escapar sus primeros puntos en Houston, con Cristiano en el once y en el campo hasta el pitido final. El Mundial apenas empieza, pero la pregunta que lanza Scholes ya sobrevuela el vestuario luso: ¿hasta cuándo podrá Martinez sostener este equilibrio sin romper el equipo… o romper con su capitán?

Paul Scholes critica a Cristiano Ronaldo en Portugal