canchacentral full logo

Zidane se convierte en seleccionador de Francia

Zinedine Zidane ya tiene en sus manos el cargo que siempre persiguió en silencio y proclamó en público: dirigir a la selección de Francia. Tras una carrera deslumbrante en los banquillos de club, el mito de Les Bleus alcanza por fin el puesto que él mismo define como la cima absoluta.

«Lo he dicho a menudo: no hay nada más grande que la selección francesa. Por eso es una alegría y, por supuesto, un gran orgullo convertirme en el seleccionador de esta selección», declaró en la web oficial de la FFF. No es una frase de cortesía. En su caso, suena a confesión de vida.

Zidane llega al cargo con la autoridad que otorgan los títulos y con una idea muy clara: heredar, no arrasar. «Aquí hay un gran equipo, y estoy feliz de poder construir sobre esta continuidad», explicó después, ante los medios. No llega para empezar de cero, llega para empujar un proyecto que ya compite en la élite desde hace años.

El nuevo seleccionador quiso subrayar el peso del traje que se pone. «Es también una responsabilidad. Quiero dar las gracias al presidente Philippe Diallo, al Comité Ejecutivo y a la Federación Francesa de Fútbol por su confianza y reconocer los catorce años de servicio de Didier y su cuerpo técnico», señaló, en referencia al largo ciclo anterior. Hubo también un guiño íntimo, menos institucional: «Tengo un pensamiento especial hoy para todos mis entrenadores». El mensaje es claro: Zidane sabe que su historia con Francia no empezó hoy.

Su ambición, en cambio, sí arranca una nueva etapa. «Ni que decir tiene que tengo grandes ambiciones para la selección francesa», remarcó. No matiza, no rebaja expectativas. Francia está acostumbrada a pelear por todo y él no contempla otro escenario.

En la sala de prensa, Zidane fue todavía más explícito sobre el valor de este banquillo para él. «Es un sueño hecho realidad», admitió, antes de revelar el sacrificio que implicó esperar el momento adecuado. «Puedo decir que recibí ofertas para dirigir clubes, pero las rechacé todas por la selección francesa. Era lo único que quería hacer después de mi etapa en Real Madrid». No es una frase menor: un técnico con su palmarés renunció a proyectos de máximo nivel por esta oportunidad concreta.

Su vínculo con el equipo nacional viene de lejos, de mucho antes del brazalete y del gol en una final mundialista. «Conocí la selección francesa cuando era un niño, y pasé por todas las etapas hasta llegar al equipo absoluto», recordó. Ese recorrido completo, desde la infancia hasta la leyenda, da un peso especial a su nueva función: «Hoy, convertirme en su seleccionador representa el punto más alto».

Zidane cerró su intervención con una promesa sencilla, sin adornos, pero contundente: «Lo daré todo para mantener a Francia en la cima». El objetivo está trazado. La pregunta, ahora, es hasta dónde puede llevar a Les Bleus el hombre que ya los marcó para siempre sobre el césped.