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Florentino Pérez promete el fichaje más caro en la historia del Real Madrid

Florentino Pérez volvió a elegir los focos de la televisión para marcar el paso del Real Madrid. En el programa Horizonte, el presidente blanco dejó a un lado el guion prudente habitual y lanzó un mensaje contundente: ni Erling Haaland ni Harry Kane están en los planes inmediatos del club, pero se acerca un bombazo de 150 millones de euros.

Nada de medias tintas. Nada de ambigüedades.

No es Erling Haaland ni Harry Kane

zanjó Pérez, desmontando de un plumazo semanas de especulaciones sobre los dos grandes nombres del mercado. Mientras la carrera electoral por la presidencia del club se calienta, el máximo dirigente decidió tomar la iniciativa con una promesa que apunta directamente al corazón del madridismo: un fichaje galáctico ya encarrilado.

Un fichaje de 150 millones “la próxima semana”

Pérez aseguró que el Real Madrid está a punto de cerrar una incorporación histórica. Habló de cifras y de plazos, algo poco habitual en él cuando se trata de operaciones en marcha.

Anunció que la próxima semana se espera la comunicación oficial de la llegada de un jugador tasado en 150 millones de euros, una cantidad que convertiría la operación en la más cara de la historia del club. Un salto que superaría cualquier precedente en el Santiago Bernabéu.

El martes voy a hacer una oferta importante a un gran equipo de Champions por un gran jugador. Será el traspaso más alto que ha pagado nunca el Real Madrid. Al menos 150 millones

adelantó, sin dar nombres, pero dejando claro el calibre de la jugada.

En paralelo, el presidente enumeró ya tres refuerzos que da por hechos: José Mourinho, Ibrahima Konaté y Denzel Dumfries. Tres movimientos de peso que, según su propio relato, no serán los únicos. El mensaje es nítido: el Madrid de Florentino quiere presentarse a las elecciones con un proyecto deportivo armado y con titulares de mercado bajo el brazo.

Riquelme, Haaland y una “candidatura llena de faroles”

El telón de fondo de estas declaraciones es una batalla política cada vez más áspera. Enrique Riquelme, rival directo en las elecciones, ha prometido llevar a Haaland al Bernabéu como bandera de su candidatura. Florentino respondió sin contemplaciones.

Sobre esa promesa, fue directo: “Todos lo han desmentido: su padre, su agente y el club. Es un farol. Es una candidatura llena de faroles”. El presidente no solo negó cualquier negociación real por el delantero noruego, sino que cuestionó la credibilidad del proyecto de su oponente.

La pugna ya no se libra solo en los despachos, sino también en el relato público. Pérez se presentó como el garante de la estabilidad y los valores del Real Madrid, y colocó a Riquelme en el papel de agitador externo que intenta ganar terreno con promesas imposibles.

Y por eso estoy aquí, para defender al Real Madrid. Somos un club unido

remató, buscando cerrar filas alrededor de su figura y del actual modelo de gestión.

Conspiraciones, pasado oscuro y una furia contenida

El discurso de Florentino no se quedó en el mercado de fichajes. Se adentró en un terreno mucho más delicado: el de las luchas internas y las heridas históricas del club.

Confesó sentirse herido no por las críticas en sí, sino por lo que, según él, hay detrás: “Lo que me duele es que esta gente quiera influir en el Real Madrid; el padre de Riquelme era uno de ellos”. A partir de ahí, dibujó un escenario de maniobras en la sombra y operaciones mediáticas dirigidas contra el actual proyecto.

He notado una especie de conspiración en los medios para desestabilizar al club. Quise cortarlo de raíz. Por eso decidí convocar elecciones

explicó, ligando directamente el adelanto del proceso electoral a esa supuesta campaña.

Pérez fue todavía más lejos al recordar lo que definió como “un periodo siniestro” en la historia reciente del Real Madrid. Denunció que en aquella etapa “metieron en las asambleas a gente que no era del Real Madrid, se colaron”, y reivindicó que precisamente por eso regresó a la presidencia en 2009. Ahora, según su versión, quienes intentan desestabilizar el club serían “los hijos” de aquellos protagonistas.

Estoy furioso

admitió, sin disfrazar el tono ni rebajar la tensión.

Elecciones, identidad y un golpe sobre la mesa

En un momento en el que el Real Madrid se juega no solo títulos, sino también su hoja de ruta para los próximos años, Florentino ha decidido mezclar política y mercado con una estrategia calculada: prometer el mayor fichaje de la historia del club mientras acusa a su rival de vender humo con el nombre de Haaland.

El presidente se coloca en el centro del escenario, se apropia del relato del gran fichaje y se presenta como muro de contención frente a lo que considera una amenaza para la identidad del club. No habla de transición ni de cambio, habla de defensa y de continuidad.

La próxima semana, si se concreta esa operación de 150 millones, el mensaje será doble: un golpe de autoridad en el mercado y un aviso directo a las urnas. Porque en este Real Madrid de campaña abierta, cada fichaje, cada cifra y cada nombre propio pesa tanto como un voto.

Florentino Pérez promete el fichaje más caro en la historia del Real Madrid