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Hearts y Celtic llevan la Premiership al límite

La Scottish Premiership se estira hasta el último día. Hearts hicieron su trabajo en Tynecastle, Celtic sobrevivió al abismo en Fir Park y el campeonato, después de meses de pulsos y giros inesperados, se resolverá cara a cara en Celtic Park el sábado. No hay red de seguridad. Noventa minutos para una liga.

Hearts cumple y mantiene viva la batalla

Hearts necesitaban una combinación casi perfecta: ganar a Falkirk y que Celtic tropezara en Motherwell para certificar su primer título doméstico en 66 años. Solo llegó la mitad de la ecuación. Pero la parte que dependía de ellos la ejecutaron con autoridad.

El equipo de Tynecastle extendió su impecable racha como local en liga con un 3-0 sólido, maduro, sin concesiones. Dos zarpazos en cinco minutos de la primera parte abrieron el partido y, durante un buen rato, hicieron soñar a todo el estadio con una tarde histórica.

Frankie Kent rompió el hielo en el minuto 29, atacando el balón con decisión para cabecear el 1-0. Un gol de central clásico: potencia, tiempo perfecto y una grada que explotó consciente de lo que estaba en juego. Falkirk apenas tuvo tiempo de recomponerse cuando Cameron Devlin, rápido dentro del área, cazó un balón suelto y lo mandó a la red para el 2-0. En cinco minutos, Hearts habían pasado de la tensión al control.

La segunda parte se jugó al ritmo que quiso el líder. Sin alardes, pero con la serenidad de un equipo que se sabe fuerte en casa y que no estaba dispuesto a regalar nada en la recta final del campeonato. El tercer golpe llegó ya en el tramo final, cuando Tynecastle vivía pendiente tanto del césped como de los rumores que llegaban desde Fir Park.

Blair Spittal firmó el 3-0 con un golpeo de calidad, un disparo curvado que cerró el marcador y desató un rugido doble: por el gol y por las noticias que empezaban a filtrarse desde Motherwell, donde se hablaba de un empate tardío ante Celtic. Por unos instantes, el sueño del título anticipado pareció algo más que una ilusión.

Fir Park, un thriller en clave de título

Mientras Hearts resolvían su parte del guion, Celtic vivía una noche de montaña rusa en Fir Park. El líder necesitaba ganar para impedir que el título volara ya esta jornada y se encontró, desde el inicio, con un Motherwell sin complejos.

Elliot Watt adelantó a los locales pronto, encendiendo las alarmas en el banquillo visitante y en todo el este de Edimburgo. Celtic reaccionó con carácter. Daizen Maeda igualó el encuentro, devolviendo a los suyos al partido y conteniendo, por un momento, la ansiedad del entorno.

Pero Motherwell no bajó la cabeza. Benjamin Nygren apareció para volver a poner por delante a los locales y el choque se convirtió en una batalla abierta, con el reloj corriendo en contra de los de Glasgow y el eco del posible título para Hearts flotando en el ambiente.

Cuando Liam Gordon firmó el 2-2 con un tanto tardío, la sensación fue de golpe casi definitivo para Celtic. El empate dejaba la puerta entreabierta a la coronación inmediata de Hearts. En Tynecastle, los aficionados se abrazaban a los rumores que llegaban desde la radio y los móviles. Faltaba una confirmación. Faltaba un giro más.

Y llegó en el añadido. Nueve minutos por encima del tiempo reglamentario, el partido se detuvo en una jugada dentro del área. Sam Nicholson, viejo conocido de Hearts, saltó para despejar de cabeza. El balón impactó en su mano levantada, justo delante de su rostro. El VAR entró en escena. La decisión cayó como un mazazo sobre Motherwell: penalti.

Kelechi Iheanacho asumió la responsabilidad. Respiró, miró al portero y definió con frialdad desde los once metros. Gol. 3-2. Un rugido visitante, un silencio pesado en Fir Park y un suspiro resignado en Tynecastle. El título no se decidiría todavía. La liga pedía un último capítulo.

La carrera por la Premiership, la más dramática en décadas, sumaba otro giro de guion cuando parecía que ya lo había visto todo.

Hibernian asalta Ibrox y añade otra sacudida

Mientras los focos miraban a Tynecastle y Fir Park, en Ibrox se escribía otra historia de alto voltaje. Hibernian se llevó un triunfo de prestigio ante Rangers, un 2-1 decidido casi sobre la bocina que añade más ruido a un final de temporada ya de por sí eléctrico.

Martin Boyle golpeó primero, adelantando a Hibs con un tanto temprano que silenció a buena parte del estadio y obligó a Rangers a remar contracorriente. Thelo Aasgaard respondió para los locales, devolviendo el equilibrio al marcador y alimentando la sensación de que el encuentro se decidiría por detalles mínimos.

El detalle, esta vez, tuvo nombre propio: Dane Scarlett. Minuto 89. Centro preciso de Felix Passlack desde la banda y aparición letal de Scarlett en el área pequeña para empujar el balón a la red. 2-1. Gol de delantero oportunista, de los que marcan partidos y se recuerdan en los resúmenes de final de curso.

Un último duelo para una temporada irrepetible

Con Hearts firmes en casa, Celtic sobreviviendo al límite y Hibernian asaltando Ibrox, la Premiership se encamina hacia un final que encaja más con una novela que con un calendario liguero. Todo queda preparado para un choque directo en Celtic Park con la corona en juego.

Hearts persiguen un título que se les resiste desde hace 66 años. Celtic, empujado al extremo, se aferra a su capacidad para aparecer en los momentos más oscuros. Noventa minutos, un estadio en ebullición y una pregunta que ya nadie puede esquivar: quién tendrá el pulso más firme cuando llegue el último silbato de la temporada.