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De Raphinha a Summerville: el giro de Al-Hilal en el mercado

Al-Hilal tenía el plan claro y el dinero listo: un gran fichaje para el costado derecho del ataque. El nombre, al principio, estaba subrayado en rojo: Raphinha, estrella brasileña del Barcelona. El desenlace, sin embargo, terminó escribiéndose con tinta neerlandesa: Crysencio Summerville.

Al-Hilal puso sobre la mesa 80 millones de euros para fichar a Raphinha.

Un pulso roto con Barcelona

Todo arrancó con una oferta potente. Al-Hilal buscaba, además, incluir en la operación a Joao Cancelo, cedido en el conjunto azulgrana, aplicando un descuento de 20 millones sobre el total del acuerdo.

La respuesta desde Barcelona, según Al-Bukairy, cayó como un jarro de agua fría en Riad. El presidente Joan Laporta no solo se mostró inflexible con los 80 millones, sino que empujó para elevar el montante hasta los 100 millones de euros. Aquella exigencia, interpretada desde Al-Hilal como una forma de “chantaje” económico, dinamitó la confianza entre las partes.

En ese momento, la cúpula del club saudí tomó una decisión tajante: cerrar de inmediato el “dossier Raphinha” y activar, sin mirar atrás, la búsqueda de una alternativa de nivel mundial.

El giro hacia Londres

Con las conversaciones con el Barça prácticamente congeladas, apareció un nuevo nombre en el radar: Crysencio Summerville. El extremo neerlandés, propiedad del West Ham United, irrumpió como candidato serio justo cuando Al-Hilal peinaba el mercado en busca de un plan B con la misma jerarquía.

Al-Bukairy subraya que Summerville no era el objetivo prioritario. El presupuesto estaba preparado para operaciones como la de Raphinha o incluso la del inglés Mason Greenwood, que acabaría firmando por el Fenerbahce. Pero la velocidad en la toma de decisiones dentro de Al-Hilal cambió el guion.

El club saudí aprovechó información precisa sobre los movimientos de sus rivales europeos. La inteligencia deportiva marcó el camino; la dirección ejecutiva pisó el acelerador.

Roma, 50 millones… y la ofensiva saudí

Según el periodista, una fuente de confianza lanzó la alerta: la Roma estaba muy cerca de cerrar a Summerville por unos 50 millones de euros. Era una oportunidad y, al mismo tiempo, una amenaza para las aspiraciones de Al-Hilal.

La reacción fue inmediata. La directiva del club de Riad se movió “con fuerza” para bloquear al conjunto de la capital italiana. La respuesta fue una oferta difícil de igualar: 80 millones de euros, 30 más que la propuesta romanista.

Ese salto económico cambió el escenario en cuestión de minutos. West Ham aceptó sin titubeos. Los trámites finales y las primeras firmas, según el relato de Al-Bukairy, se completaron en menos de una hora. El “lujoso extremo neerlandés” ya tenía nuevo destino.

Un talento en plena explosión

El desembolso de Al-Hilal no fue un acto impulsivo. El club llevaba tiempo siguiendo de cerca las actuaciones recientes de Summerville con la selección de Países Bajos.

A sus 24 años, el atacante se ha consolidado como uno de los talentos emergentes más destacados del fútbol europeo. Su irrupción en el Mundial de 2026 lo confirmó: se convirtió en la gran sorpresa de la Oranje, participando directamente en cinco goles en solo seis partidos. Ese impacto lo colocó en la parte alta de las listas de deseos de los grandes clubes del continente.

La temporada 2023-2024 con el Leeds United terminó de disparar su cotización. Summerville firmó 21 goles, 10 asistencias y se llevó el premio a mejor jugador de la temporada en la Championship. Números de estrella en crecimiento, respaldados por una versatilidad clave: puede actuar tanto por la derecha como por la izquierda, atacando por dentro o castigando por fuera.

La pieza que quería Inzaghi

Ese perfil encajaba a la perfección con la idea de Simone Inzaghi para el nuevo proyecto. El técnico buscaba rejuvenecer el frente ofensivo con futbolistas hambrientos, capaces de marcar diferencias en la liga local y en el escenario continental.

Summerville llega precisamente para eso: afilar las bandas, sumar gol, desborde y profundidad, y ofrecer variantes tácticas a un equipo que no se conforma con dominar en Arabia Saudí. Al-Hilal ha demostrado que no está dispuesto a perder ninguna carrera por talento emergente cuando entra en la puja.

Raphinha se quedó en Barcelona. Roma vio cómo se le escapaba un objetivo por 30 millones de diferencia. El ganador, esta vez, fue el club saudí. La pregunta ahora es otra: ¿hasta dónde puede llevar Summerville a un Al-Hilal que ya se comporta como un gigante más del mercado europeo?

De Raphinha a Summerville: el giro de Al-Hilal en el mercado