canchacentral full logo

Xabi Alonso llega a Chelsea con calma y un plan de desarrollo

SÍDNEY — Xabi Alonso aterriza en Chelsea con la misma calma con la que manejaba el centro del campo, pero en un fútbol que ya no se parece en nada al que dejó atrás en Inglaterra en 2009. Nueva era, nuevo club, mismo pulso frío.

En el Accor Stadium de Sídney, rodeado por una nube de cámaras y micrófonos, el técnico de 44 años pidió algo que escasea en la Premier League moderna: paciencia.

El metrónomo se sienta en el banquillo

Alonso construyó su leyenda con pases medidos al milímetro, control del ritmo y una lectura del juego que parecía ir siempre dos segundos por delante del resto. Ese mismo tempo se percibe ahora en su manera de hablar, de moverse, de explicar el proyecto que empieza con Chelsea en esta gira por Australia.

«Ha cambiado mucho», admitió ante los medios al recordar su última etapa en Inglaterra. «Me fui en 2009. Hemos visto la progresión y el desarrollo de la liga, de los equipos, de los clubes, de los entrenadores, de los jugadores».

El contexto es otro. La presión, mayor. El ruido, ensordecedor. Pero Alonso no corre. Nunca lo hizo como jugador, tampoco lo hará ahora como entrenador. Prefiere construir.

«Fueron buenos años, pero ahora espero disfrutar también como entrenador. Creo que tenemos grandes cualidades con las que trabajar. Seguro que no está toda la plantilla, pero los que están entrenando lo están haciendo bien. Tienen buena energía».

Un Chelsea en obras… y muy joven

La gira por Sídney no es un escaparate de estrellas, sino un laboratorio. Alonso ha viajado con un grupo cargado de juventud y jugadores de rol secundario, salpicado apenas por algunos nombres de más peso, para medirse a Western Sydney Wanderers y Tottenham Hotspur en la Sydney Super Cup.

El objetivo es sencillo de explicar y complejo de ejecutar: empezar a encajar piezas. Crear los mismos espacios y tiempos que él generaba en el campo, pero ahora desde la banda, para que su plantilla absorba ideas antes del estreno en la Premier League el 22 de agosto.

«La idea no es pensar demasiado pronto en lo que va a pasar en mayo», subrayó, con la mirada puesta en un horizonte lejano. «Tenemos que ir paso a paso. Queremos empezar bien, pero para eso necesitamos crear buenas energías, buena química dentro del equipo, ideas claras, y eso se irá desarrollando seguro».

En Sídney, Alonso está descubriendo otra de las grandes apuestas del club: su academia. Y no lo esconde.

«Estamos pasando tiempo con los jugadores de la academia que, siendo sincero, no conocía tan bien, y me han impresionado mucho. La calidad, incluso siendo muy jóvenes, es altísima. Son grandes proyectos por desarrollar. Estamos usando este tiempo para llegar ahí».

El fichaje récord que aún no conoce a su entrenador

Paradójicamente, gran parte de las preguntas no iban sobre los que están en Australia, sino sobre el gran ausente: Morgan Rogers. El delantero inglés se ha convertido este mes en el futbolista británico más caro de la historia tras su fichaje por Chelsea por 117 millones de libras, una cifra que marca el tono de la exigencia que rodea al club.

Rogers no se ha unido al equipo en esta gira y Alonso todavía no ha tenido ocasión de conocerlo en persona, pero el foco mediático ya lo persigue. El técnico, por ahora, se centra en lo que tiene delante: un grupo joven, moldeable, que necesita minutos, correcciones y confianza antes de que el ruido de la competición real lo devore todo.

Alonso sabe que el Chelsea de agosto será un borrador.

«Estoy seguro de que el equipo que empezará en agosto no será el mismo que terminemos en mayo, y estoy seguro de que ese equipo de mayo será mejor que el del primer día», aseguró.

No hay promesas grandilocuentes ni objetivos rimbombantes. Solo una línea de trabajo.

«No quiero hablar demasiado pronto de cuál es nuestro objetivo. Queremos hacer una buena temporada. Queremos merecer estar lo más arriba posible, y para eso tenemos que trabajar duro. Tenemos que desarrollar este equipo con nuevos jugadores, nuevo entrenador, nuevas ideas. A veces tarda más, a veces pasa más rápido».

Paso a paso hasta agosto

La palabra clave se repite: desarrollo. Plan. Tiempo. Conceptos que chocan con la impaciencia habitual de un club que ha vivido a golpe de fichaje y cambio de entrenador, pero que ahora ha elegido a un técnico que entiende el fútbol como un proceso, no como una sucesión de fogonazos.

«Estad preparados para intentar desarrollar esta idea que tenemos, este plan», remarcó. «De momento, buenas sensaciones. Buena energía. Los jugadores están trabajando duro, y eso es lo que queremos».

El primer examen, aunque amistoso, llega el 28 de julio ante Western Sydney Wanderers, a las 19:45 hora local en el Accor Stadium. Un horario de pretemporada, un escenario lejano, una grada entregada a ver de cerca a un gigante europeo en construcción.

No habrá títulos en juego en Sídney. Pero sí algo que, para el nuevo Chelsea de Xabi Alonso, puede resultar igual de valioso: los primeros compases de un equipo que aún no sabe hasta dónde puede llegar cuando el metrónomo del banquillo marque, por fin, su propio ritmo.

Xabi Alonso llega a Chelsea con calma y un plan de desarrollo